Cuenta Paula:
Pedro me explicó lo que paso con esa chica, o en realidad intentó explicarme ya que me fui corriendo en busca de mis amigas. Quería irme a mi departamento. No quería estar así justo cuando había salido de mi casa para despejarme. Y lo peor de todo, era que estaba mareada. Sabía que era por el embarazo pero en este tiempo que estuve embarazada nunca me había sentido tan mal como ahora. Sentía que en cualquier momento me iba a caer y desmayar. Me daba miedo el hecho de pensar que le podía pasar algo a mi bebe. Nunca me perdonaría que le pase algo a mi hijo o hija.
Llegué hasta la mesa donde estaban mis amigas que al verme llorando desconsoladamente se pararon e intentaron hacerme sentir bien, pero era imposible no estar triste en este momento. De verdad yo creía que Pedro sentía algo por mi, pero como siempre yo tan tarada que soy me ilusiono con todo y termino lastimándome a mi misma.
Pedro me insistía para que no llore. Decía que le iba a hacer mal a mi bebe y a mi. Se que tenía razón y que me estaba cuidando, pero en este momento no me importaba nada, lo único que quería era irme y quedarme sola en mi casa.
No pasó un minuto de que Pedro se estaba llendo que yo sentí que me desvanecía, y si, yo sabía que esto iba a pasar, me sentía demasiado mal. Estaba tirada en el suelo, todavía consiente, pero eso duró segundos...
Cuenta Pedro:
Paula estaba desmayada con todas sus amigas al rededor llorando. Todo el restaurante se quedo perplejo mirando la situación que estábamos viviendo.
Me quería morir! La angustía que sentía era impresionante. Paula estaba desmayada y sabía que todo era porque yo la había hecho sentir mal, y lo que peor me ponía era saber que con la caída algo les pudo haber pasado a Pau o a su bebe. Nunca en mi vida me perdonaría si algo les pasa a cualquiera de los dos. Sólo somos amigos, pero yo a Paula la AMO y a su bebe también.
Llamé al hospital para que la vengan a buscar a Paula. Hernan, Nacho y Tomás estaban al lado mio tratando de ayudar a las amigas de Pau y a mi. Por otro lado, Lucía, Daniela e Isabella se habían ido. No era un buen clima para que se queden. Se pusieron muy nerviosas cuando la vieron desmayada a Paula y no queríamos que ellas también la pasen mal.
Zaira: -Llorando- Vos sos Pedro no?
Pedro: Si, soy yo!
Zaira: Bueno, se que sólo sos su amigo, pero prometeme que pase lo que pase siempre la vas a cuidar a Paula y a su bebe. Por favor Pedro nunca la dejes sola. Ella nos tiene a nosotras y a su familia, pero desde que te conoció a vos ella siempre nos dice que dejó de sentirse sola, que se siente completa.
Pedro: Quedensé tranquilas que yo a Paula la voy a cuidar con la vida. No voy a dejar que nada malo le pase a su bebe o a ella.
Tomás: Hermano, no quiero interrumpir pero ahí llego la ambulancia.
La ambulancia había llegado. No podía creer que estaba viviendo este momento tan de mierda. Quisiera que todo fuera un sueño y que nada de esto este pasando. Tenía unas ganas terribles de llorar, pero si lo hacía lo único que iba a lograr era que las amigas de Pau se sientan peor y no quería que eso pase. Estaba hundido en mis pensamientos hasta que la voz del doctor me interrumpió.
Doctor: -Hablándole a todos- quien de ustedes va a acompañar a la señorita? Sólo puede ir una persona con nosotros en la ambulancia. El resto puede ir pero tiene que ser en otro vehículo.
Anto: Que valla Pedro! Seguramente Pau quisiera estar con él.
Pedro: No! Pero ustedes son sus amigas chicas!
Martu: Si pero ella te necesita Peter. Por favor, nosotras vamos a ir ahora pero en la ambulancia andá vos. Aparte tenemos que llamar a la familia de Paula.
Pedro: Bueno está bien. Chau chicas.
Antes de irme salude a mis amigos y les dejé bien claro que quería que las cuiden, aunque sea un poco, a las amigas de Pau. Que no las dejen solas al menos por un rato. No los conocían a ellos, por ende no creo que acepten la ayuda de los chicos, pero ellas estaban mal y solas no iban a quedarse.
Me subí a la ambulancia. No entendía porque Paula todavía no se despertaba. Tenía muchísimo miedo. Me moriría si algo le pasa. Los doctores me decían que era común que una embarazada tarde en despertar, pero creo que me lo decían para que no esté peor. Igual, prefiero creerles...
Durante todo el viaje hasta el hospital no pude dejar de agarrarle la mano a Paula y hablarle diciéndole que yo estaba con ella, y que nada le iba a pasar. Mi angustia había pasado su tope. Pocas veces en mi vida me había sentido así, y recordar los momentos en los que había estado de esta forma, me ponía mucho peor...
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subí más,que no le pase nada a pau y al bebe!!!
ResponderEliminarhaolaaaaa che yo esta novela la empeze a leer hace mucho y la deje porque no subias mas capitulos .. te digo algo segui subiendo porlomenos yo la voy a leer siempre me encanta como escribis no digas que escribis mal...nos seguimos en twitter jaja no dejes de escribir plisss
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